Estamos revisando algunas traducciones.
Gracias por tu comprensión.
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Ni este cuerpo soy yo, ni el alma, ni estas imágenes fugaces que pasan, ni conceptos y pensamientos, imágenes mentales, ni sentimientos ni el laberinto de la psique. ¿Quién soy entonces? Una conciencia sin origen, no nacida en el tiempo, ni engendrada aquí abajo. Soy eso que fue, es y será, una joya en la corona del Ser Divino, una estrella en el firmamento del Luminoso.
Las lámparas son diferentes, pero la luz es la misma.
Para vagar por los campos de flores, quita las espinas de tu corazón.
Tal vez estés buscando entre las ramas, lo que solo aparece en las raíces.
Lo que viene, se va. Lo que se encuentra, se pierde de nuevo. Pero lo que eres está más allá de venir y de ir y más allá de la descripción.
Muestras tu valor por lo que buscas.
Busqué a Dios. Fui a un templo y no lo encontré allí. Luego fui a una iglesia y no lo encontré allí. Luego fui a una mezquita y no lo encontré allí. Finalmente, miré en mi corazón y allí estaba.
Sospecha de lo que deseas.
Sé como un árbol y deja caer las hojas muertas.
Toda tu ansiedad se debe a tu deseo de armonía. Busca la disharmonía, entonces alcanzarás la paz.
Si miras demasiado de cerca la forma, te perderás la Esencia.
¡Escucha con oídos de tolerancia! ¡Ve a través de los ojos de la compasión! Habla con el lenguaje del amor.
Sé paciente donde te sientes en la oscuridad. El amanecer viene.
Encontrar fallos es para los de mentes cansadas.
No desprecies el corazón, aunque esté lleno de tristeza. Los tesoros de Dios están enterrados en corazones rotos.
Las despedidas son solo para aquellos que aman con los ojos. Porque para aquellos que aman con el corazón y el alma no existe la separación.
Mientras la mente solo ve límites, el Amor conoce el camino secreto allí.
Nuestra mayor fuerza radica en la suavidad y ternura de nuestro corazón.
Eres más valioso que el cielo y la tierra. ¿Qué más puedo decir? No sabes tu propio valor.
El corazón tiene su propio lenguaje. El corazón sabe cien mil formas de hablar.
Cuando haces las cosas desde tu alma, sientes un río moviéndose en ti, una alegría.
Eleva tus palabras, no tu voz. Es la lluvia la que hace crecer las flores, no el trueno.
Deja de actuar tan pequeño. Eres el universo en movimiento extático.